Ganadores del concurso de poesía
1ER PREMIO: OLGA GARCÍA LEIVA
EL VIAJE DE LA VIDA
Es la meta
es el recorrido
es la compañía…
A veces caminamos con paso ágil
cuando el viento sopla a favor,
otras, la mochila se torna pesada
cual cielo plomizo y gris.
Salen a nuestro encuentro piedras
que merman fuerzas
y oscuras sombras
que minan el ánimo.
Nunca faltas bifurcaciones,
ramales que confunden
y que conducen a un lugar…y a su contrario,
continuas decisiones que marcan el destino vital.
Pasos en falso
avances, retrocesos
y heridas en los pies
que dificultan la marcha.
Poblarán el camino
ratones y ardillas,
pájaros de vistosos colores
y alegres cervatillos,
también fieras de potentes mandíbulas
y fauces de acero.
Sortear obstáculos
saltar vallas
empaparse los pies
desgastar las suelas de los zapatos.
Encontrar sonrisas amables
y corazones entregados,
contemplar amaneceres de cielos teñidos
y puestas de sol como deslumbrantes arcoíris.
Cada despertar será una nueva aventura
cada noche un final feliz… o, tal vez no.
Ensoñaciones, duras realidades
bosques oscuros, praderas abiertas
impetuosos torrentes, aguas mansas
desfiladeros que asfixian
pequeñas lomas en las que el cierzo hace bailar los trigos.
Imprevistos, destinos inciertos…
Soñar
Penar
Caer
Levantar el vuelo
El viaje de la vida
El arte de vivir
2º PREMIO: HÉCTOR ABDIEL MUNGUÍA ESCOBAR
EL COSTE DEL VIAJAR
Viajar es más que conocer un nuevo lugar,
es adentrarse en un universo de nuevas culturas y experiencias.
Pero también, viajar es emigrar.
Es huir de lo conocido, de lo seguro, y armarse de valor para dejar atrás todo lo
que conoces: tu familia, tus amigos, tu hogar.
Es abrazar la soledad y partir hacia lo desconocido,
con el corazón lleno de incertidumbre y esperanza aún si el miedo te
sobrepasa.
Viajar es despedirte entre lágrimas y abrazos
que nunca son lo suficientemente largos.
Es dejar un trozo de tu corazón en cada lugar que dejas atrás,
y llevar contigo los recuerdos de cada sonrisa, de cada lágrima, cada momento
compartido, que solo puedes ver a través de fotos y vídeos.
Es una nueva oportunidad, una segunda cuyo comenzar es uno nuevo.
Pero también es un riesgo, una apuesta contra el destino,
un salto al vacío con la esperanza
de que las alas crecerán en el camino.
Viajar es sentirse vulnerable.
Pero también es aprender a adaptarse, a encontrar la belleza en lo
desconocido, a abrazar la diversidad y la diferencia.
Es aferrarse a la esperanza de que, con el tiempo,
las cicatrices hechas en el camino se convertirán en historias,
Y los desafíos, en lecciones de vida.







